UNA CLASE DE BELLEZA PERSONALIZADA CON MARY KAY: MI EXPERIENCIA PERSONAL

Gracias Adriana

ESTO ES MALASAÑA

Mary Kay Mary Kay

Hace unas semanas, conocí en un evento a Mercedes Calvillo, consultora de belleza de Mary Kay, que me propuso conocer la firma a través de una clase personalizada en mi casa donde me mostraría los productos y me explicaría su aplicación y beneficios. Para quienes me conozcan, sabrán que yo a este tipo de cosas no sé decir que no, así que hoy me dispongo a contaros mi experiencia por si algún@ de vosotr@s está interesad@. Antes de comenzar y para que quede claro que os diré mi opinión más sincera, os adelanto que no se trata de un post patrocinado – es decir, pagado – así que teniendo en cuenta que cada tipo de piel es un mundo, yo trataré de informaros de la manera más objetiva posible y de cómo lo viví yo.

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Cuidados básicos de la piel

Tengo una máxima en mi vida

“LA LIMPIEZA ES LA MADRE DE LA BELLEZA”

Pues sabiendCara con corazon2o esto, os podéis imaginar cuál fue la expresión de esa parte de mí que se encuentra en el rostro de mi “dueña” cuando escuchó decir a una persona allegada a ella que sólo se lavaba la cara con agua. Sentí que la parte de mi contorno de ojos (vamos del de mi dueña) iba a estallar al sentir que los ojos se le iban a salir de sus órbitas. Mi dueña, muy digna, le preguntó que si sólo se lavaba las manos con agua después de estar en contacto con otras personas, con la polución (sobre en todo en las ciudades), el aire, el polvo, maquillajes…

Evidentemente, el agua sola no basta, así que os contaré los pasos básicos que deberíais tener como rutina para que yo, tu piel, pueda lucir sana y radiante. Puedo decir que los podemos dejar en cinco pasos: limpiar, exfoliar, refrescar, proteger e hidratar. Vamos a explicarlos brevemente.

LIMPIAR. Como os he dicho antes es mi máxima, por lo cual es muy importante para mí. Y no sólo con agua, claro. Lo primordial es que conozcáis vuestro tipo de piel (os remito a mi anterior post Soy tu piel) porque así podréis elegir un producto más adecuado al mismo.

Si vuestra piel corresponde a un tipo mixta-grasa deberíais utilizar un producto más fuerte, con algún ingrediente que actúe en la absorción del sebo y exceso de aceite pero sin dejar de hidratar. Si por el contrario, fuese del tipo seca o sensible, el producto a utilizar deber ser más suave y que sus componente a la vez que limpien e hidraten. Todos los productos a utilizar deben ser libres de aceites (oil free), no comedogénicos (que no obstruyan los poros para que no aparezcan espinillas y eviten el acné) e hipoalergénicos (que no irriten). Para las pieles que tengan acné o circunstancias más especiales como psoriasis, dermatitis… lo primero que se debe hacer es visitar a un médico especialista que os asesore.

La forma de realizar esta limpieza debe ser la siguiente:

  1. Lávame las manos puesto que si las tengo sucias, pueden contaminar el producto que vamos a utilizar para realizar esta labor en el rostro
  2. Aplicar el producto (formato leche, gel, crema, loción…) en los 5 puntos de mi óvalo facial (frente, mejillas, nariz, mentón)
  3. Humedéceme y masajea con movimientos circulares y ascendentes por todo el rostro, cuello y escote (que también es cara, jajaja). Si diFoto con cepillosponéis de un cepillo facial es el momento de utilizarlo, con ligeros movimientos y dejando que actúe. Mi dueña desde que probó uno, le encanta y es verdad que mi luz y mi tono han cambiado, al igual que el aspecto de mis poros, puesto que este utensilio potencia hasta en un 85% la limpieza (ella puede recomendarte uno).
  4. Procede a retirar todo el producto con abundante agua tibia (ni caliente, ni demasiado fría).
  5. Sécame con una toalla limpia y a toquecitos, sin frotar.

EXFOLIAR. Si habéis leído el post Soy tu piel, y os acordáis del dibujo, en nuestra capa cornea se acumulan las células muertas que nos protegen pero que si no retiramos su exceso, impiden que yo pueda regenerarme en buenas condiciones, dejando paso a las células nuevas y que pueda tener mayor luminosidad. Además me ayuda a disminuir arrugas, cicatrices, eliminar o disminuir la intensidad de las manchas…

Una exfoliación debería realizarse una vez a la semana. Para pieles mixtas y grasas, podría hacerse hasta en dos ocasiones a la semana.

Evidentemente también es recomendable exfoliar el resto del cuerpo por los mismos motivos y sobre todo aquellas partes que pueden estar más en contacto con el medio ambiente (piernas, brazos, manos…)

REFRESCAR O TONIFICAR. Después de la limpieza y/o exfoliación es aconsejable tonificarme para equilibrar mi PH. De esta forma haremos que el producto que se va a utilizar después penetre mucho mejor y actúe de una firma más eficaz

HIDRATAR. Es sabido que nuestro cuerpo tiene una gran cantidad de agua y que es necesaria para realizar muchas de nuestras funciones vitales. Por ello también influye en mi aspecto, y también estoy compuesta por agua. Esta agua se va perdiendo (al igual que otros de mis elementos) con el paso del tiempo y es por ello que, además de beber, debéis aplicarla directamente a través de lociones y cremas emolientes.

Las causas que pueden provocar mi deshidratación (pérdida del agua) van desde las de origen interno como son la herencia genética, enfermedades, medicamentos, la edad… y las de origen externo como son el frío (produce vasoconstricción lo que provoca menor riego sanguíneo por la piel), el calor (que provoca directamente la evaporación), los productos químicos como detergentes, cosmética no adecuada, excesiva limpieza.

Por eso no dejéis nunca de hidratarme si queréis que luego no os ponga mala cara.

PROTEGER. Todos sabemos que el sol, al igual que el agua, es esencial para la vida, pero también sabemos que este sol puede dañarnos de forma irremediable. Desde hace años se conocen los daños que el sol ejerce, en este caso, sobre mí, pues es un (si no el más importante) de los factores que más inciden en mi envejecimiento. Además puede provocarme quemaduras (y sus correspondientes marcas), manchas difíciles de eliminar y en los casos más graves, cáncer de piel. Y estos daños además no son visibles inmediatamente sino que yo, los voy acumulando y como tengo mucha memoria, llegará un día que te lo haré recordar a ti.

Esto no quiere decir que me tengas que tapar por completo sino, que debes protegerme con productos adecuados a la situación y que contengan un SPF (Sun Protection Factor) o factor solar adecuado al momento para que puedas prevenir estos efectos tan nocivos.

Todo esto que os cuento y que parece un mundo, se puede realizar todos los días en tres minutos. Puedes preguntar a mi dueña en su web  y estará encantada de enseñarte cómo hacerlo  ¡¡¡Te sorprenderás!!!

Así que, no tienes excusas. Si lo que te pasa es que nunca has tenido esta rutina, no es tarde para empezar.

Recuerda, soy el órgano más grande que tienes y el primero que ve todo el mundo, ¿no quieres que lo que vean sano, luminoso y cuidado?

Soy tu piel

Música de boda

¿Hola?….sí, sí… a ti te hablo…. Soy tu piel.

Ahora que te has decidido a dar el paso de compartir tu vida con otra persona y estás empezando a pensar en invitados, el vestido, el lugar de la celebración… es importante que pienses en mí también.

¿Sabías que soy el órgano más grande que tienes en tu cuerpo? No te lo imaginabas ¿verdad?… por eso tienes que saber cómo soy para poder cuidarme de la mejor manera posible, y no sólo para prepararme para ese gran día tan especial que vais a vivir, sino para ¡TODA LA VIDA!.

En primer lugar deberías saber qué tipo de piel es la que tienes. Habrás oído un montón de clasificaciones, seca, grasa, mixta, sensible…. pero hay tantos agentes que influyen en el aspecto y la salud de tu piel que hay que tener en cuenta muchos factores. Os dejo este dibujo para que…

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Acerca de mí

yoCoqueta por naturaleza (no tanto como lo era mi madre) el destino ha puesto en mi camino un reto nuevo. Y, aunque tardé en decidirme, porque a veces la cabeza te dice una cosa y el corazón otra, por fin he emprendido un nuevo camino, que espero crezca y se consolide poco a poco.

A lo largo de la vida me han sucedido cosas, algunas buenas y otras no tanto, que me han hecho pensar que han pasado por alguna razón así que, aunque muchas veces dije no, al final decidí que si tantas veces pasaba por delante de mi esta oportunidad sería porque la tenía que asumir.

Así que decidí salir de mi área de confort, y con miedos, dudas, reparos (todavía surgen a lo largo del camino)… di un paso al frente y comencé como Consultora de Belleza de MK.

Mis principios fueron de pura consumidora. Me impartieron una Clase Magistral del Cuidado de la Piel y me enganché a los estupendos productos. Durante un año, más o menos, estuve en esta situación, por más que me ofrecían la oportunidad de ser una Consultora de Belleza, yo no lo veía. Hasta que llegó un momento que me planteé que la idea no era tan descabellada, el producto era estupendo, el horario totalmente flexible, la promoción impresionante, la inversión mínima… ¿qué podía perder? Además me encantan “las cremitas”, el maquillaje, el contacto con personas…

Así que en marzo de 2014 inicié esta aventura y estoy encantada. Aprendo cada día cosas nuevas, me reto a mí misma con nuevos objetivos, encuentro motivación, también decepciones, pero aprendo a trabajar con ellas y así, poco a poco creo que me hago más fuerte. En definitiva es un trabajo que me motiva, donde no tengo límite de crecimiento ya que sólo depende de mi esfuerzo y el tiempo que le quiera dedicar y, encima disfruto ayudando a más personas a sentirse guapas, enseñándoles a cuidarse.

En este rincón intentaré compartir lo que he aprendido, lo que voy aprendiendo, consejos, trucos y todo aquello que os ayude a saber cuidarse por fuera y, consiguientemente por dentro, porque cuando nos vemos guapos nos sentimos guapos

Bienvenidos